Mientras prosigue la estancia de Juan Carlos I en el extranjero hoy hemos conocido la devolución de otros 4 millones de euros.

Es la segunda regularización, con la Hacienda Pública, que realiza este defraudador de la familia Borbón, que fue rey de España por designación del dictador Francisco Franco.

En la actualidad el defraudador radica en un hotel de lujo de Emiratos Árabes.

Sus abogados han declarado que estos 4 millones de euros que ahora el titulado rey emérito ha devuelto a Hacienda le han sido concedidos en formas de préstamo por familiares y amigos.

Hace pocos días se conoció también como Juan Carlos I había dado el visto bueno para que el general Armada presidiera un gobierno que se designaría tras el golpe de Estado de 1981.

Europa mira escéptica a esta España en que la corrupción llega hasta la misma Casa Real mientras la justicia no acaba por entender la razón de que la Agencia Tributaria no haya abierto aún una investigación sobre las riquezas y los manejos financieros de Juan Carlos de Borbón.

La fiscalía tiene en estos momentos abiertas tres investigaciones para esclarecer de donde provienen las millonarias cuentas descubiertas al rey emérito en diversos paraísos fiscales.

Su hijo, el rey Felipe VI ha tratado se alejarse de estas practicas defraudatorias habituales de Juan Carlos I, renunciando incluso a la herencia de su padre, presuponiendo que se trata de dinero obtenido por turbios manejos financieros como es el caso de comisiones y fraude a la Hacienda Pública.

Por Juan Ruiz