El precio político de errores en una mala traducción

La globalización globaliza los errores. En la Sociedad del Conocimiento un texto traducido con errores puede causar un daño irreparable. El precio de una mala traducción puede llegar a ser muy alto. El más pequeño error de traducción no solo puede traer consigo consecuencias económicas y legales desastrosas, también políticas como es el caso que narraremos.

Ninguna organización, por muy grande o pequeña que sea, puede permitirse el lujo de correr ese riesgo. De ahí la importancia al seleccionar un proveedor con calidad contrastada. La experiencia de los servicios profesionales de traductores es la mejor garantía para evitar estos problemas.

El caso Santander

El caso real que les voy a narrar originó un terremoto político en Santander durante la celebración de FITUR 2018.

En la Feria Internacional de Turismo, celebrado en Madrid el pasado mes de enero, saltó el escándalo. El recién inaugurado “Centro Botín”, santo y seña de la nueva política cultural de la ciudad de Santander pasó a convertirse en el «centro del saqueo»; el casco histórico de la ciudad se convirtió en el «histórico casco de la moto» o del «yelmo» y el Camino de Santiago se presentó como una «carretera».

En la traducción de la web del Ayuntamiento de Santander intentaron ahorrarse la labor de profesionales de reconocido prestigio como la ofrecida por una agencia de traducción en Alicante obviando que la calidad no cuesta. Lo que realmente cuesta es la falta de calidad.

Los señalados solo son algunos de los múltiples errores e incoherencias que contenía la web de Turismo. Al ser presentada, por todo lo alto, en FITUR, originó la indignación, a nivel nacional, de los profesionales de la traducción. Críticas por la «bajísima calidad» fueron unánimes. Los calificativos utilizados en redes sociales van desde «vergonzoso» a «patético» y «chapucero».

Desgaste político

El desgaste político de la concejala y la alcaldesa de Santander fue enorme. La oposición pidió la dimisión de ambas por provocar que una ciudad que vive prácticamente del turismo, cuide tan poco su carta de presentación al mundo. La calidad de la traducción sí importa.

Veamos algunas de las reacciones que el pretendido “ahorro” originó en las redes sociales: «La versión alemana de vuestra web no se entiende y parece un festival del humor», señalaba el intérprete Stefan Schmidt. «La traducción al italiano da lástima… No creo que con eso consigáis muchos turistas», añadía su compañera Irene Montero.

La imagen corporativa de Santander Smart City se tambaleó

Los errores nunca son una buena inversión, menos aun cuando se habla de imagen. Algunos errores de traducción son “divertidos”, mientras que otros se ven como absurdos, groseros o incluso ofensivos y poco profesionales.

Ninguna organización, por muy grande o pequeña que sea, puede permitirse el lujo de correr ese riesgo. De ahí la importancia al seleccionar un proveedor con calidad contrastada. La experiencia de los servicios profesionales de traducciones Alicante es la mejor garantía para evitar estos problemas.

No es por tanto buena práctica poner en peligro la propia reputación publicando traducciones de dudosa calidad. Después de todo, cualquier error puede atraer una atención no deseada y proyectar una imagen corporativa muy alejada de la buscada.

Mala comunicación

Cualquier mala traducción que se publique envía al público un mensaje poco claro o erróneo. Si no es claro, no se cumple el objetivo de comunicar el mensaje deseado. Si es incorrecto, se está dando mala información sobre los productos o los servicios de la compañía, lo que en algunos casos podría tener consecuencias muy graves.

Pérdida de tiempo y costes adicionales

Volver a traducir un texto suele suponer una fastidiosa pérdida de tiempo y, como si no fuera suficiente, un más que probable coste adicional.

Conclusiones

En un plan de marketing global o de comunicación, adaptar lingüística y culturalmente el propio mensaje a nuevos mercados y públicos constituye una oportunidad estratégica. Sin embargo, contratar traducciones de dudosa calidad significa convertir esa gran oportunidad en amenaza.

Por lo tanto, si se desea aprovechar de verdad la oportunidad, es fundamental contar con un proveedor de servicios de traducción de comprobada profesionalidad.