El pájaro carpintero (Miniserie de TV): Quería más. En ocasiones desequilibrada, pero bien escrita, «El Pájaro Carpintero» es una oda a la esclavitud en tono de fanfarria, con un reparto bien proporcionado, un excéntrico Ethan Hawke que va creciendo en cada plano y el cruel retrato de un bello pais en pleno proceso de desarrollo-segregación.

Sustentada por una soberbia interpretación de Ethan Hawke (bravo, de verdad), la mini serie arranca con una narración quizás extravagante, cercana a la sátira y al humor, con momentos incluso surrealistas (aunque yo los considero gloriosos). Todo ello, sin perder de vista el propósito: al fin y al cabo, se habla de esclavitud y de los antecedentes de una guerra civil; ni tampoco caer en el absurdo (muy meritorio, ya que se podría haber ido totalmente de las manos).

En estos primeros capítulos, y hasta aproximadamente el cuarto, ciertas situaciones son capaces de arrancar alguna que otra buena carcajada, siempre que se quiera comulgar con esas salidas de tono que, a mí, me han parecido brillantes, pero que a otras personas les pueden desencajar.

Poco a poco, esa “excentricidad” inicial se va diluyendo para dejar paso a una historia mucho más comedida y habitual, que sabe recoger el testigo de todo lo anterior y que acaba desembocando en una trama con cariz serio, alejándose los tres últimos capítulos muy marcadamente del tono inicial, aunque conservando cierta esencia.

Realmente me ha sorprendido ese desarrollo y “transformación” progresiva, porque en su conjunto la serie ha quedado bien lograda. Inteligentemente se planifica una “transición” progresiva desde la primera mitad hasta la segunda aprovechando el avance de la trama y su aproximación a los sucesos más relevantes, dando como resultado una mezcla de géneros y de situaciones excelente. Desde luego, no es un western al uso ni mucho menos.

Respecto a la historia, en sí, creo que está bastante bien conseguida (y tiene su trasfondo). Además, engancha rápidamente y, aunque no es tampoco cuestión de rebuscar, se logra crear un subtexto maravilloso, siendo capaz de ofrecer varias lecturas y mensajes interesantes.

Todas las interpretaciones están realmente bien y hay personajes muy carismáticos con verdaderos momentos de lucimiento, siendo verdaderamente magistral y deslumbrante la actuación de Ethan Hawke (de nuevo, bravo).

Por último, mención especial para la estupenda fotografía que acompaña a esta mini serie, ya que es sobresaliente.