SINOPSIS

Película basada en hechos reales del corredor de bolsa neoyorquino Jordán Belfort (Leonardo DiCaprio). A mediados de los años ochenta, Belfort era un joven honrado que perseguía el sueño americano, pero pronto en la agencia de valores aprendió que lo más importante no era hacer ganar a sus clientes, sino ser ambicioso y ganar una buena comisión. Su enorme éxito y fortuna cuando tenía poco más de veinte años como fundador de una agencia bursátil le valió el mote de “El lobo de Wall Street”. Dinero. Poder. Mujeres. Drogas. Las tentaciones abundaban y el temor a la ley era irrelevante. Jordán y su manada de lobos consideraban que la discreción era una cualidad anticuada; nunca se conformaban con lo que tenían.

FICHA TECNICA

The Wolf of Wall Street, en español El lobo de Wall Street, es una película de 2013 dirigida por Martin Scorsese, basada en las memorias del mismo nombre de Jordán Belfort.

Fecha de estreno:                 25 de diciembre de 2013 (Estados Unidos)

Director:                               Martin Scorsese

Historia creada por:             Jordán Belfort[1]

 ALGUNAS OPINIONES

  • «Una película que gruñe y resopla y casi derriba su propia casa, pero que se mantiene unida gracias a la pura virtud de su furiosa energía cinematográfica y a un Leonardo DiCaprio tan eléctrico que podría despertar a los muertos.»  Scott Foundas: Variety 
  • «La película de Martin Scorsese (…) es a menudo muy entretenida debido a su energía, a sus exuberantes interpretaciones y al irresistible atractivo de ver a chicos traviesos haciendo travesuras.» Todd McCarthy: The Hollywood Reporter
  • «Una descarada borrachera cinematográfica de sexo y drogas de tres horas situada en el caos financiero, ‘El lobo de Wall Street’ es sin duda la película más loca de la carrera de Martin Scorsese.» Eric Kohn: Indiewire 
  • «Es la película más exuberante y emocionante del director en años (…) su diversión es contagiosa. (…) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)» Xan Brooks: The Guardian
  • ‘Lobo’ nos muestra nuevamente a un Scorsese ensayando una epopeya sobre la corrupción de América, pero esta vez en la tierra de los corredores de bolsa en lugar de la de los mafiosos.» Tim Grierson : Screendaily

MIS COMENTARIOS

Cada vez que voy a Madrid aprovecho para “sacarle el aceite a la aceituna” – por decirlo de alguna forma – a las posibilidades culturales que ofrece la ciudad, más aun disponiendo yo de tiempo libre y sin compromisos para disfrutarles. Generalmente me concentro en la visita a un Museo, a ver una exposición temporal y/o a ver alguna obra de teatro de mi interés, pero este fin de semana le agregue la visita al cine para ver “El lobo de Wall Street” en un cine de la calle Bravo Murillo de la cadena VERDI porque a los que habitualmente voy, que son los cines CINESA – la principal cadena de exhibición en España con 42 salas y 509 pantallas – no llegó a acuerdo con la condiciones impuestas por la distribuidora Universal Pictures.

El lobo de Wall Street, basada en las memorias del bróker Jordán Belfort – que interpreta con acierto Leonardo DiCaprio -, un adicto a la cocaína, el sexo y el dinero, bautizado como «el lobo» por la revista Forbes. La película de Scorsese, con Leonardo DiCaprio en estado de gracia, ha dado un buen arañazo a la taquilla en su estreno en España: fue la más vista del fin de semana, con una recaudación de 2,6 millones de euros, según la consultora Rentrak, seguida de lejos por La ladrona de libros (800.000 espectadores).

Con sus cinco nominaciones a los Oscar (5 nominaciones, incluyendo mejor película y director), el tirón del “El Lobo de Wall Street”, que en EEUU recaudó 9,15 millones de dólares (6,74 millones de euros) el día de su estreno, ha empujado las ventas de las memorias de Belfort, publicadas en España por Deusto el pasado mes de noviembre y que ya van por su tercera edición, número uno en Amazon.

El cine en los últimos 25 años ha sido testigo del auge y caída de muchos mitos financieros. Para mí, la película más reveladora y demoledora fue el documental “Inside Job” (2010), de Charles Fergunson, una detallada investigación sobre las causas y los responsables de la crisis de 2008.

La codicia de personajes como Sherman McCoy en La hoguera de las vanidades”, que filmó Brian de Palma basada en la novela de Tom Wolfe, son hermanitas de la caridad al lado de tipos como Belfort y otros lobos con trajes de Armani. En la película “Wall Street” de Oliver Stone (1987) Gordon Gekko (Michael Douglas) es el depredador por antonomasia. Muchas han sido las películas que nos relatan estos depredadores financieros, por desgracia nos las he visto todas, y muchos tristes casos, como el de Bernard Madof[2] que están por llevarse a la pantalla.

La revista Time publicó en enero de 2014, un artículo en el que informaba que a pesar de lo aparentemente inverosímil de algunos sucesos narrados en la película, todos ellos son mencionados y contrastados por Belfort en sus memorias.

La corrupción y falta total de escrúpulos – obscena desnudez – que se reflejan en las tres horas de la película, llegan a no solo hastiarte, sino incluso a sentir unas nauseas emocionales que logras superar en la búsqueda de ver si aún son capaces de mostrar más en lo que queda de película…  Las muestras de que el hombre es lobo del hombre o dicho en latín: Lupus est homo homini… La frase la escribió Plauto hace más de dos milenios y sigue encerrando una verdad incontestable: es la máxima del capitalismo y el dinero su la droga.

Sexo, alcohol y drogas o viceversa es la película, y todo tipo de trampas financieras, a las cuales se creían legitimados para ello porque a su modo de ver, todo vale para hacerse rico. Cuanto más acumulan, más tribales parecen, más se golpean el pecho como simios, mas vociferan sus gritos de guerra económica y más necesitados están de gratificaciones inmediatas y volátiles… Quieren TODO el dinero, pero las virtudes humanas les parecen prescindibles.   El protagonista puede permitirse tirar langostas a los agentes del FBI que vienen a incordiarle, o esnifar coca directamente del ano de una prostituta, o construir una plaza para aparcar su helicóptero en el techo de su yate gigante, extravagancias anormales de excesos de inmorales conductas.

El Lobo de Wall Street” es una película sin mecanismos ni moralejas. No es la película que nos permite saber cómo funciona secretamente la bolsa, los hilos que determinan todo, ni comprender su lenguaje. Tampoco es una película que va a condenar a ese tipo de personaje y conductas. Con El lobo de Wall Street el cine de Scorsese recupera un cierto nerviosismo, una vitalidad, una cierta gracia, debido a la fuerza de los detalles, por el derroche surrealista y excesivo que permite la representación de un mundo al que el dinero le sale por las orejas.

El Lobo de Wall Street” es una película de muchas marcas o hitos en lo técnico y/o tecnológico – tras 120 años de películas en celuloide de 35 mm, es la primera película distribuida solo en digital – , quizás lo sea también en recaudación – solo la semana pasada en Alemania y Reino Unido recaudo 6 millones de euros.

Pero para quienes sean, como yo, simples espectadores, las escenas y situaciones absurdas y grotescas, carentes de ética y moral a las que te enfrentas durante los 180 minutos de la proyección, lejos de salir estimulados, sales deprimido, por esa cruel realidad de nuestro mundo financiero de hoy, causa y motivo de muchas de las penas que millones de seres humanos sufren. 

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 27 Enero de 2014

[1] Jordán R. Belfort []nacido en el barrio del Bronx de la Ciudad de Nueva York el 9 de julio de 1962[] es un conferenciante y antiguo bróker o corredor de bolsa. Es célebre por haber sido acusado y declarado culpable por manipulación del mercado de valores, lavado de dinero y otros delitos relacionados con las altas finanzas. Belfort ha escrito dos libros autobiográficos, The Wolf of Wall Street y Catching the Wolf of Wall Street, traducidos a 18 idiomas y publicados en más de 40 países.

[2] Bernard Lawrence «Bernie» Madoff (29 de abril de 1938) fue el presidente de una firma de inversión que lleva su nombre y que él fundó en 1960. Ésta fue una de las más importantes en Wall Street. En diciembre de 2008 el banquero fue detenido por el FBI y acusado de fraude. El fraude alcanzó los 50.000 millones de dólares, lo que lo convirtió en el mayor fraude llevado a cabo por una sola persona. El 29 de junio de 2009 fue sentenciado a 150 años de prisión.