Los marcapasos son unos dispositivos que evitan que el corazón se pare. El Hospital Regional de Málaga (antiguo Carlos Haya) ha superado la cifra de 10.000 marcapasos desde que en 1975 implantó el primero. La evolución de esos dispositivos ha sido espectacular y su tamaño ha pasado de ser similar al de una máquina de escribir a no superar el de una caja de cerillas. Además de los marcapasos convencionales, se cuenta con otros complejos (desfibriladores y resincronizadores), que se implantan a determinados pacientes. También los hay de doble cámara y unicámara e, incluso, sin cables.

Fernando Calleja ha explicado que, si bien la técnica de poner el marcapaso es relativamente sencilla y tiene una baja incidencia de complicaciones, sí es cierto que los pacientes son complejos como consecuencia de su edad. El proceso consiste en introducir, a través de una vena próxima al corazón, un cable recubierto de silicona que lleva en su extremo una cabeza conductora que se pone en contacto con el corazón (ventrículo derecho) y que, al conectarse a una pila eléctrica, emite impulsos eléctricos que estimulan la contracción cardiaca, devolviendo al corazón su función.

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Author: Gabinete de Prensa