No venimos del marketing, ni vendemos crecepelo o mercancías subvencionadas, retamos a lo que llaman bienestar, queremos sustituirlo por la fraterna austeridad igualitaria, somos partidarios de la fatiga del compromiso contra corriente y sabemos que nuestra firme postura y últimos logros en solitario nos han condenado a un ominoso silencio por parte de todos.

Nacidos ahora hace diez años, intentamos ocupar el espacio que niega a los Concejos abiertos la venalidad de alcaldes/secretarios y la fútil dejadez del campesinado en autodestructivo trámite de abandono, somos la Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria y, ante la necesaria urgencia, ahora tratamos de defender todo aquel territorio que pueda necesitarlo.

Entre otras fatigas, comenzamos con la pretensión de frenar el peligro de un salvaje Concurso que había adjudicado a los de siempre 1.200 Mw de potencia eólica en Cantabria, lo que, de llevarse a efecto, hubiera acabado con el modo de vida ancestral -esperanza del futuro para los campesinos- con sus cientos de metálicos tallos gigantes con ruidosas aspas, subestaciones, líneas de alta tensión, pistas de rodadura, toneladas de dañinos metales, miles de metros cúbicos de hormigón armado,…, tan ilegal todo ello que fue anulado por TSJC y Tribunal Supremo, provocando, por el desconcierto de los corruptos de uno y otro lado, diez años de caóticas propuestas, derrotadas parque a parque, del capital que ahora tiene sobre la mesa de los lobbystas de Revilla más proyectos que los que el concurso quiso adjudicar a dedo.

Pero que nadie se engañe, el caos y la dificultad nos lo quieren generar a nosotros pues, contra lo que algunos dicen pensar, tienen un completo y detallado plan trazado en que el capital ha sustituido la rústica gestión de Manuel Huerta al frente de una grotesca Asociación Eólica por la agresiva profesionalidad capitalista de Green Capital Power -un burlón «poder del capital verde«-, que es la familia de Florentino Pérez y un opaco fondo saudí atacando por todas partes, ordenado gestor para quienes, como Iberdrola, Viesgo,…, se ocultan tras el nombre inglés o los que camuflan su carbonizadora actividad con apodos como Naturgy (Bóreas, Repsol) o Crossfield Enginering (Huerta), “multinacional local” con un capital social de 6.000 €, aferrada a su trozo del pastel.

En tal situación, los medios, absorbidos hasta el tuétano por el capital, han decidido silenciar a la Plataforma, condenarla a la muerte social de quienes no existen, de los olvidados, callando al tiempo la amenazadora cotidianeidad de las moles eólicas por toda Cantabria, tan dañinas para absolutamente todos, como beneficiosas para unos pocos; sin embargo, ¡oh sorpresa!, publican la solicitud de un único y aislado parque en la zona colindante con Vizcaya, el parque eólico Maya 51,975 Mw (15 tallos con aspas), que en su Documento de inicio reconoce que en la costa hay más horas anuales estimadas de viento y además más constantes que en el interior, frente al que se alza, al tiempo, la queja por su impacto en zonas de cultivo intensivo de eucalipto y pino y el silencio de lo que de verdad preocupa a los que publican,  que alguna torreta de la línea de evacuación afectaría territorio vasco; así de cutre.

Como ya hemos dicho, los mismos medios que, unánimes, protestan por tal «agresión» callan que, más avanzados y junto a otros ubicados en distintos valles, hay cinco P.E. en el sur de Cantabria: Henestrosas, 13,86 Mw (4 molinos), Ornedo, 13,86 Mw (4 molinos), Olea, 31,185 Mw (9 molinos), todos ellos en el T.M. de Valdeolea, Morosos, 45,04 Mw (13 molinos), en Valdeprado de Río y Cotío, 24,26 Mw  (7 molinos), en Campoo de Enmedio, todos ellos muy dañinos, si se llevaran a efecto, para un territorio con un gran valor social, ecológico, cultural, turístico, deportivo, histórico,…

Resumiendo la amenaza, en la actualidad hay previstos, para empezar, 43 proyectos eólicos, 22 en trámite de consultas que, unidos a los que aparezcan en la Consejería de Industria del lobbista Martín, coleccionista de fracasos, y en el inescrutable Ministerio para la Transición Ecológica -sin sumar los de las regiones limítrofes- acumulan muchos más que los 707,4 Mw que decía imponer como límite el inane PSEC 2014-2020; todo ello sin necesidad de elucubrar y con el incalificable apoyo de la alcaldesa, PP, de San Pedro del Romeral que, vaya a saber por qué, está «de acuerdo con la implantación de eólicos en la comarca pasiega«.

No debemos olvidar que se trata de moles industriales gigantes, de hasta 150 metros, modelo SG 132, 3,465 Mw ó 200 metros, 5 MW, de los que aún no tenemos constancia de que se estén implantando en tierra en otros lugares, cuyos impactos se multiplican a causa de la dificultad evidente para subirlos a las cimas de las montañas, que exige amplísimas y destructivas pistas y enormes desmontes, frente a lo que nuestra democrática, sencilla, pacífica propuesta es algo tan revolucionario como abrir un informado y participado debate energético público, con luz y taquígrafos, previo a decidir qué queremos, propuesta que los que pueden disuelven en un absoluto silencio.

Advertencia importante para acabar.- Pese a que todo ello ocurre sin que exista la más mínima planificación social, territorial, energética,…, pues Revilla & Co han sido incapaces de dotarnos del Plan Regional de Ordenación del Territorio, PROT, que, según la Ley del Suelo, nos debiera haber ordenado desde 2002, no nos venderán la moto de que un PROT a la carta que a toda prisa elaboren «expertos subvencionados«, la CEOE, Martín, Gochicoa, Blanco,…, va a resolver el problema del «cambio climático«, el «calentamiento global«, la «destrucción del planeta«,… o como quieran llamarlo, muy al contrario, esa sí, sería una gran autopista por la que, sin límite de velocidad, circularían a placer Green Capital Power y sus gestionados; reiteramos que lo urgente es un serio debate energético público.

Lo decimos en el título, diez años después de empezar estamos diez veces peor.