Para los que vivimos en España, siempre convulsa, hoy con la propuesta del Gobierno del INDULTO a los políticos catalanes presos por el procés catalán, es decir, un conjunto de hechos sociales y políticos que se desarrollaron desde el año 2012 en la comunidad autónoma de Cataluña con el objetivo de lograr la autodeterminación y la independencia de Cataluña respecto de España, con la celebración de un referéndum inconstitucional el 1º de Octubre de 2017. Muchos piensan en lo inadecuado y prescindible de la propuesta, aflorando una dicotomía que tiende a enfrentamiento entre las partes a favor y contrarias a la medida.

Así han decursado en multitud de ocasiones a lo largo de la historia de esta Madre Patria, que siempre dividida entre Tirios y Troyanos, pocas veces ha escapado del desastre de los enfrentamientos.

Igual nos ha pasado a los cubanos, en esa Isla que desde SIEMPRE no ha podido lograr un encaje adecuado y valido de entendimiento, por múltiples razones y poderes de intervención. Las presiones de unos y las tozudeces de otros nos han ido conduciendo por tortuosos senderos de “o tú, o yo”, que han conspirado contra la paz, el desarrollo y el progreso. Obviamente hay mucha “tela que cortar” en este tema, pero sean cual fueren los análisis, a nadie a beneficiado, en especial a los menos favorecidos.

Ahora, motivado por la publicación por el Ministerio de Educación de la Resolución 16 / Educación Integral en Sexualidad con enfoque de 2021 que lleva por título: “Programa de género y derechos sexuales y reproductivos en el Sistema Nacional de Educación”, se ha pronunciado la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) con una reflexión digna de leerse y analizarse. No entro en los detalles, pero vuelve a surgirme la pregunta: ¿Era imprescindible o prescindible ahora en estas convulsas y dramáticas circunstancias económicas y sociales derivadas de la pandemia del COVID-19 sacar a la luz esa Resolución del MINED? ¿Es lo mas demandado por la población el análisis del “enfoque o ideología de género”? ¿Es lo mas prioritario del quehacer diario socio-económico-político de la nación? En mi humilde opinión, y casi convencido que mayoritariamente, la respuesta es: NO.

¿Por qué entonces someternos a estas tensiones sociales, a esta deriva de tensiones en estos momentos?

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 22 de junio de 2021