Con «Babylon Berlin» la televisión alemana ya nos dejó claro que su nivel de producción, si se ponen, nada tiene que envidiar al resto del mundo. Ahora repiten la misma excelencia con este «submarino» que hereda y prolonga la novela de Lothar-Günther Buchheim (1918-2007) publicada en el 73 con gran éxito y la posterior película homónima que realizó en el 81 Wolfgang Petersen.

Algo fuera de lo normal y que puede desorientar a más de uno. Es una serie alemana actual, ambientada en plena guerra mundial, con una trama inesperada por completo en la que se mezclan los U-Boot, la batalla en el Atlántico,y la lucha antinazi; si alguien pensaba que una serie alemana iba a ser «neutral» en materia antifascista es que no conoce la sensibilidad alemana en estos temas. Aquí no hay equidistancias. Se nos muestra la crueldad de la guerra y la crueldad del nazismo.

Por supuesto la serie es otra cosa y se toma todas las licencias que requiere el estar solo inspirada en los anteriores trabajos literarios y cinematográficos. Dejemos a un lado pues las comparaciones y disfrutemos con una historia bicéfala en la que las peripecias de una resistencia francesa más real y menos mitificadas que a las que nos acostumbró el cine norteamericano y francés durante décadas comparten tiempo de metraje con historias de submarinos en las que no faltan todos los momentos clásicos que en tan limitado espacio se pueden dar.

Las tramas están bien narradas sin concesiones melodramáticas a la crudeza de la guerra con un elenco tanto principal como secundario notable y se sigue con interés, aunque alguna subtrama como la de Nueva York en la segunda temporada no acabe, a mi juicio de cuajar como debiera y hubiera sido de agradecer algo más de contexto histórico.  En resumen un trabajo bien hecho que nos invita a esperar la tercera y última temporada con interés.

Patxi Álvarez