Crimen a contrarreloj: Llamada perdida. Un cruce genérico entre el policíaco y la ciencia-ficción

La película Crimen a contrarreloj tiene como punto de partida la investigación policíaca para esclarecer el terrible asesinato de una familia. Busca su punto de originalidad mediante un cruce con el cine fantástico que finalmente resulta un fiasco. Y es que los amantes de la ciencia-ficción estamos dispuestos muchas veces a tragarnos situaciones del todo inverosímiles en beneficio del entretenimiento que se nos propone, pero siempre dentro de unos límites que este filme sobrepasa con creces.

Para el que no conozca el argumento con detalle, debe saber que el policía y su sobrina muerta se comunican por teléfono móvil en un mismo espacio físico, pero con un decalaje temporal de varios días, de modo que el policía desde el presente intenta ayudar a la niña para evitar que muera asesinada en el pasado. Una trama algo rocambolesca, pero que podría haber sido divertida si se hubieran jugado bien las cartas. Uno no acaba de entender que hace ahí metido David Oyelowo, intentando dar credibilidad al asunto con su interpretación. David Oyelowo y Storm Reid.

Un guion lleno de trampas y agujeros negros

Crimen a contrarreloj nunca justifica ni explica lo que sucede con ningún hecho, es más, los personajes lo asumen casi con total normalidad y sin cuestionarse nada. Como decía antes, en la ciencia-ficción cosas así son fácilmente justificables con un poquito de inventiva, un eclipse, una descarga eléctrica o la confluencia de cualquier otro fenómeno atmosférico o paranormal podría haber servido como explicación del sinsentido de la trama, pero es que los guionistas ni siquiera lo intentan y se quedan tan anchos.

Crimen a contrarreloj termina siendo un thriller de lo más convencional, cuyos elementos fantásticos son una excusa y no un medio para desarrollar la historia. La trama y los movimientos de los personajes resultan increíblemente tópicos y el guion está lleno de trampas y agujeros negros. Encima se busca la sorpresa final con el consabido twist del desenmascaramiento del asesino que resulta ser un personaje en el que el espectador nunca hubiera pensado… Oh! Sorpresa! Pues no vale todo señor Jacob Estes, esas trampas ya no cuelan y hasta resultan previsibles. Si se quiere sorprender al público hay que hacerlo de forma inteligente, lamentablemente aquí se hace de la forma más torpe.

Conclusión de Crimen a contrarreloj

Crimen a contrarreloj es un thriller policíaco con elementos fantásticos muy rutinario y aburrido. Dirigida con desgana por Jacob Estes, ni siquiera sirve como entretenimiento palomitero. Se utiliza la ciencia-ficción para justificar lo injustificable, pero la combinación de géneros nunca funciona y carece de toda lógica. El trabajo del actor David Oyelowo y de la joven Storm Reid, junto al uso ochentero del sintetizador en la banda sonora compuesta por Ethan Gold, son lo único salvable de este film de Serie B que se toma demasiado en serio a sí mismo.

Patxi Álvarez