Corredor verde en Santander. Dado que la configuración geográfica en forma de península de la ciudad de Santander, condiciona su diseño urbano en la distribución de las zonas libres y construidas, los dos grandes espacios estratégicos con posibilidad de crear  corredores verdes longitudinales, son la Vaguada de Las Llamas desde la Albericia al Sardinero, y el espacio ferroviario desde La Remonta a las estaciones.

Al  tener ambos espacios la capacidad de determinar definitivamente el diseño urbano de la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes, hay que aprovechar la oportunidad histórica e irrepetible que ahora se presenta, para planificar estos corredores territoriales con el sosiego y reflexión que requieren las decisiones con visión de futuro y a largo plazo.

En el espacio afectado por la reordenación ferroviaria, debe de elaborarse un plan global previo que establezca la vocación  final de todo el área. De esta manera, independientemente de que las actuaciones se vayan haciendo en fases, se garantiza que las obras  que decidan  ejecutarse a lo largo del tiempo, no  contradigan o arruinen el carácter de la orientación  de toda la zona en su conjunto.

Considerando la altísima densidad constructiva del distrito de Castilla Hermida, y la enorme carencia de espacios libres y verdes que padece, proponemos como solución más adecuada para este barrio y el diseño urbano de la ciudad, LA CREACIÓN DE UN CORREDOR VERDE  NATURALIZADO ENTRE LA REMONTA Y LAS ESTACIONES.

La actual propuesta suscrita por el Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria, impide la   creación de un corredor verde: la posibilidad de construir en medio del espacio, un centro comercial y edificios de hostelería entre otros, destruiría la continuidad del corredor,  empeorando aún más la calidad de vida de los vecinos de las calles Castilla-Hermida, que ya soportan no sólo la masificación urbanística sino también las peores condiciones de tráfico y contaminación. La solución para el masificado y deteriorado entorno de la calle Castilla no puede ser más construcciones, sino incorporar el máximo posible de  superficies libres y zonas  verdes.

La opción técnica adoptada para ganar  el espacio ocupado por las actuales vías, no es un soterramiento, sino una cubrición de las vías mediante una terraza elevada de hormigón de 14 metros de altura. Por lo tanto, el espacio ocupado por las vías entre la calle Castilla y la calle alta se cubrirá con una estructura elevada de hormigón, aumentando con ello la superficie edificada, para crear un tipo de espacio que nunca funciona, como son las terrazas o parques elevados.

Construir un cajón de hormigón no es soterrar, sino cubrir. El resultado será que esta inmensa construcción creará además una barrera física y un muro visual que romperá la continuidad del espacio peatonal que puede establecerse  entre la calle Castilla y la calle Alta.

En la reordenación ferroviaria de Santander, los responsables políticos  del Ayuntamiento  y del Gobierno de Cantabria, han pactado  la solución más barata y rápida, para ofrecer a la ciudadanía el peor de los resultados: anteponiendo su particular interés en satisfacer  pactos de corto alcance y estrechas miras, a la oportunidad de conseguir   la  solución más beneficiosa para los vecinos y  la ciudad.

Se desconoce el contenido del convenio firmado entre el Ministerio de Fomento y el ayuntamiento de Santander para la reordenación de los espacios ferroviarios. Ambas entidades, aun cuando son públicas y sostenidas con el dinero de todos a través de los impuestos, se han negado a facilitar el texto del Convenio vulnerando así lo establecido en la Ley de Transparencia. Pero se sabe que se proyecta la construcción de un hotel, un centro comercial y viviendas. Lo que significa que la reordenación de estos suelos de dominico público y actualmente de servicio público, se va a realizar en beneficio de intereses privados, no en beneficio de los intereses generales y necesidades de la población, como son los espacios verdes y equipamientos sociales de los que carece el barrio Castilla-Hermida y en general el centro de la ciudad. Lo que contradice lo establecido en la Constitución en el Art. 103  “La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales;”  y en el Art. 47 “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.

Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos” En contra de estas obligaciones constitucionales, las Administraciones actuantes pretenden hacer caja con la venta de suelos públicos a los que se les confiere altos índices de edificabilidad; favoreciendo la rentabilidad de los inversores, ignorando las necesidades y los derechos constitucionales de la población.

Por ello DEBA y el CONCEJO ABIERTO DE SANTANDER urge a todos los grupos  políticos y responsables institucionales  que centren su atención en el espacio ferroviario de Santander y prioricen la reorientación del mismo hacia el desarrollo de un corredor verde, para mejorar la calidad de vida de  los ciudadanos, y conseguir el mejor diseño urbano posible para los vecinos de Castilla-Hermida y  de toda la ciudad.

Santander  25   de  febrero  de  2.019

D E B A  ( ARCA, Ecologistas en Acción Cantabria, Cantabria Nuestra, Asociación Tajamar, Amigos del Casetón)

CONCEJO   ABIERTO   DE   SANTANDER