Pluma Invitada

Estamos
viviendo en un mundo en donde muchos no quieren radicar en sus países de
origen, en la tierra que los vio nacer y todos buscan emigrar a culturas que
les son desconocidas sólo porque allí en el trabajo pagan más dinero, porque
vivirán sin problemas sociales, porque comprarán mejores bienes.

Vivimos
un siglo XX de un gran desarrollo de la ciencia pero al mismo tiempo de fuertes
emigraciones hacia los países desarrollados.

Hobsbawm
en su “Historia del siglo XX” nos dice que el siglo XX es de un gran desarrollo
pero también de conflictos tan fuertes como las dos Guerras Mundiales.

Cómo
quedó Europa al final de esas dos guerras; cómo quedó Japón, cómo quedó el
resto del mundo en cuanto a bienes y servicios.

Ningún
país quiere una tercera guerra mundial.

La
pregunta que nos hacemos es por qué en la actualidad tenemos organismos que se
crearon para evitar esa tercera guerra mundial y la sociedad actual manifiesta
no encontrar un camino seguro para una paz con bienestar para todos.

LA
PAZ SIGNIFICA BIENESTAR

Dentro
de los organismos creados tenemos:

La
Organización de las Naciones Unidas (ONU). Declaración de las Naciones Unidas:
1 de enero de 1942; firma de La Carta de Naciones Unidas: 26 de junio de 1945.

El
Banco Mundial (BM): 1944, fue creado para dar asistencia financiera a los
países en desarrollo, su sede está en Washington D. C. Estados Unidos (EE.
UU.).

El
Fondo Monetario Internacional (FMI): 22 de julio de 1944; oficialmente 27 de
diciembre de 1945. Su función es garantizar la estabilidad del sistema
monetario. Su sede está en Washington D. C.

La
Organización de los Estados Americanos (OEA): 30 de abril de 1948. Sede:
Distrito de Columbia, EE. UU.

La
Organización de las Naciones Unidas  para
la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), fundada el 16 de noviembre de
1945 y firmada el 4 de noviembre de 1946. Su función es contribuir a la
seguridad y la paz mediante la educación, la ciencia y la cultura. Su sede está
en París en la Plaza de Fontenoy. El edificio fue inaugurado el 3 de noviembre
de 1958. El diseño es de varios arquitectos dentro de ellos el francés Charles
Le Corbusier.

Hay
mucha ciencia, mucha riqueza, una comunicación como nunca vista pero muchos
quieren vivir fuera de los países que les vieron nacer.

Es
tal el problema de las necesidades a cubrir de una gran parte de la población
mundial que la UNESCO, por recomendación de la ONU, creó La Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible. Es un programa cuyo objetivo es dar calidad de vida a
los más necesitados y surgió del 70º período de sesiones de la ONU celebrado en
la ciudad de New York, Estados Unidos, en septiembre de 2015.

La
pregunta es: ¿Dónde están los gobiernos de esos seres humanos para organizar
esas sociedades hacia el bienestar?

La
última etapa de desarrollo del capitalismo nos trajo desde mediados del siglo
XX la Globalización. Se hace el comercio a velocidades increíbles; incluso la
cultura se quiere mundializar para generar las mismas necesidades para la
mercadotecnia para fabricar los mismos productos para todos.

Esa
mercadotecnia tiene una base muy especial para su desarrollo: generar
necesidades mediante los medios de comunicación.

Tenemos
otras organizaciones más para ayudar a los países a gestionar el bienestar y el
bienestar no llega.

Se
oye hablar de mucho dinero para acá, mucho dinero para allá y los gobiernos lo
único que se ve que hacen es aumentan la deuda pública.

Cuando
se cuestiona dónde queda el bienestar de los pueblos: la respuesta es que el
índice de mortalidad es menor.

Los
medios de comunicación muestran la vida buena de los países desarrollados y los
seres humanos que no tienen ese bienestar lo desean.

¿La
emigración es la solución a las necesidades de muchos seres humanos  para lograr su bienestar?

La
riqueza la posee el 10% de la población mundial que ahora, según datos de la
ONU, es de 7,700 millones de habitantes.

¿Tiene
la población mundial más necesidades ahora?

Observamos
abundancia para muchos pero también pobreza para otros.

La
vida en la actualidad es mejor pero también el progreso no llega a todos de la
misma forma. Aunque parezca paradójico la forma en que se distribuye el
progreso genera desigualdad.

El
progreso surge del conocimiento, de las nuevas invenciones y de las maneras de
hacer las cosas.

Cuando
las personas piensan en emigrar sólo miran los salarios y el bienestar material
del país a donde piensan residir.  No se
preguntan si están capacitados para trabajar con la calidad que se trabaja en
esos países, no se preguntan cuál es el costo de la vida allí, no se preguntan
por el costo de los servicios médicos y no se preguntan si están dispuestos a
seguir capacitándose para el trabajo que piensan tener.

Antes
de emigrar hay que hacer un examen de qué queremos hacer con nuestras vidas
porque el dinero no es lo único que proporciona calidad de vida.

Dice
Deaton:

“Con
el término bienestar me refiero a todas las cosas buenas para una persona, que
hacen que la vida sea buena. El bienestar incluye el bienestar material, tal
como el ingreso y la riqueza; el bienestar físico y psicológico, representado
por la salud y la felicidad; y la educación y la capacidad de participar en la
sociedad civil a través de la democracia y el imperio de la ley”. (Deaton,
2015, pp. 41-42).

Por
lo que dice Deaton,  premio en 2015 del Banco de
Suecia en memoria de Alfred Nobel conocido como Nobel de Economía; sólo el
ingreso no hace la felicidad de las personas.

El
ingreso es sólo un elemento por lo que antes de tomar la decisión de emigrar
hay que pensar en otros factores.

¿Qué
pasa que muchos países no han podido generar el bienestar necesario para sus
poblaciones?

¿Cuáles
son los factores por los que tenemos países que se han quedado rezagados de los
niveles de desarrollo que otros sí tienen?

Los
datos de los historiadores y economistas son que la salud y el ingreso, partes
del bienestar, han mejorado con el tiempo después de la segunda Guerra Mundial.

La
segunda Guerra Mundial dejó 60 millones de personas muertas y se le calcula 80
millones con las muertes colaterales, masacres masivas, violaciones masivas de
mujeres, experimentos científicos usando prisioneros de guerra, bombardeo aéreo
de civiles y millones de personas desplazadas de sus lugares de origen.

La
desigualdad que hoy vivimos no es un factor de todas las sociedades; lo es hoy
en día como consecuencia de la civilización.

Para
el progreso se necesita educación e inversión siempre porque estamos en una
sociedad que crece en función de invenciones e invenciones.

Para
que haya educación e inversión se necesita organización del Estado para dar
seguridad a los inversores y calidad a la educación

El
sistema educativo tiene que desarrollarse de manera tal que las habilidades que
necesita la producción sean satisfechas en tiempo.

De
lo hasta aquí expuesto se puede inferir que lo que tenemos que hacer antes de
decidir que la solución a nuestras vidas es emigrar, es analizar si tenemos los
conocimientos necesarios para ingresar a las fuerzas laborales del país a donde
pensamos ir, si los ingresos serán los suficientes para comprar los bienes al
costo que allí tienen y si al grupo social al que ingresaremos tiene el mismo
concepto de la vida que yo.

Los
países con desigualdades de crecimiento reciben ayuda de muchas organizaciones
de los países desarrollados pero esas ayudas no cumplen las funciones para las
cuales se generan.

La
razón de la disfuncionalidad es que los gobiernos de los países receptores las
utilizan para mantener el clientelismo que los sostiene.

¿Qué
tenemos que hacer si somos seres humanos que vivimos en un país donde parece
que todo está detenido en el tiempo?

Lo
que tenemos que hacer es participar en la sociedad civil informándonos qué
hacen los organismos del Estado, ser activos en los derechos que como ciudadanos
tenemos, enseñar a otros esos derechos, seguir estudiando para tener las
habilidades que demanda el desarrollo de la industria y enseñar a otros a
estudiar.

Saber
por quiénes votamos y concientizarnos y concientizar a otros para que sus votos
representen sus necesidades.

Si
cada uno de nosotros hiciéramos lo anterior el país que nos vio nacer forzosamente
crecerá y tendremos mejores gobiernos que garanticen el bienestar para todos.

LA
SOLUCIÓN A TU BIENESTAR, A TU FELICIDAD NO ES SALIR CORRIENDO DE TU PAÍS SIN
SABER LO QUE ENCONTRARÁS.

LA
SOLUCIÓN A TU BIENESTAR ES TRABAJAR POR TU PAÍS.

LA SOLUCIÓN A SER FELIZ, EN DONDE QUIERA QUE ESTÉS, ES ESTUDIAR Y TRABAJAR POR TU PAÍS.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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La entrada Construyamos nuestro país se publicó primero en El Siglo Guatemala.

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Author: Rosa Hilda Lora Muñoz