Entre Cantabria y Andalucía han existido vínculos que datan de la conquista de la Ciudad de Sevilla por Fernando III el Santo así como de los territorios de la Baja Andalucía. La Torre del Oro está presente en los escudos de las Cuatro Villas de la Costa. Castro, Laredo, Santander y San Vicente de la Barquera.  Y la presencia de montañeses de toda condición social ha sido una constante a lo largo de los siglos sobremanera cuando Sevilla y Cádiz eran los centros comerciales entre Europa y los territorios de Ultramar siendo paso obligado para dar el salto y lugar de obligado paso cuando se retornaba.

  De esta relación dan fe estudios históricos  como el titulado “Arte y Sociedad entre Cantabria y Andalucía”  de Miguel A. Aramburu Zabala y Consuelo Soldevilla en el que sorprende la cantidad de monumentos tanto en Cantabria  como en Andalucía que fueron financiados por comerciantes y empresarios, así como dirigidos o proyectados por artífices de procedencia montañesa.

 

Otros estudios se han centrado en la relación entre personalidades de las Letras como Marcelino Menéndez Pelayo, José Mª de Cossío, Gerardo Diego, Rafael Alberti,  Federico García Lorca, Fernando Villalón,..como se pone de manifiesto en el libro “Cantabria y Cádiz” de Mario Crespo.

 Virginia Calvente Iglesias en su novela “El retablo de los castaños maíllos” recrea la historia real de una familia de Ruente, los Terán,  que tenían grandes posesiones y negocios en Venezuela y Cádiz.

También María Iglesias en su Novela “Lazos de Humo” nos relata las peripecias de una familia de carboneros, jándalos de Pechón,  en Sevilla y Cádiz.

 Estas cuatro publicaciones recientes supongo que se irán ampliando porque el tema da para mucho más.

  Comerciantes, braceros de los puertos, carreteros, canteros, campaneros , retablistas, armadores , bodegueros, marinos mercantes… han establecido a lo largo de varios siglos un tejido social entre Cantabria y Andalucía que no hay razón para que se debilite o deteriore, sino todo lo contrario.

            En lo que se refiere a la música popular la relación es más que evidente.

La métrica de las coplas y canciones más extendida es idéntica a la contenida en las jarchas mozárabes que los poetas árabes y judíos de Al-Ándalus intercalaban en sus poemas y que son la muestra más antigua conocida de la Lengua Castellana. El Romancero Tradicional Hispánico que algunos autores lo sitúan en los albores del Flamenco es también la base de la tradición oral de Cantabria. Las tonadas y tonás son melodías sin acompañamiento musical que a mi juicio expresan el mismo desamparo.

  Manuel de Falla tiene una composición denominada “Montañesa” inspirada en una melodía popular de Cantabria que se la había escuchado a una sirvienta que tuvo en su casa.

 

Enrique “El Mellizo” maestro  de maestros cantaba por” montañesas” pues había sido chicuco en  una tienda de montañés y Bernardo “El de los Lobitos” debe su sobrenombre a una canción que aprendió de un montañés:

                                           Anoche soñaba yo/que los lobos me comían/y eran tus ojitos negros/ que me miraban  y me decían/ por Dios no me desampares/ que yo he perdido razón/ de mi padre y de mi madre.

  No es extraño que entre las letras de coplas que se interpretan en los diferentes palos del flamenco encontremos gran parecido con las que se cantan aquí.

 

  La gran Carmen Amaya, la mejor bailaora de todos los tiempos se casó con un santanderino guitarrista flamenco , Juan Antonio Agüero, y su cuerpo reposa en el Cementerio de Ciriego.

    Desde hace unos diez años, Ramón Fernández también santanderino y guitarrista flamenco,

Que muchos de vosotros conocéis y un servidor venimos tratando de poner frente a frente dos tradiciones musicales que se han encontrado en esta ciudad nuestra. El flamenco y la tradición rabelística de Cantabria. Iniciamos esta andadura con un CD titulado “De Santander a Sevilla” y en los otros dos que siguieron, “Virar por Avante” como homenaje a José del Río “Pick” y “De la Habana vino un barco”, hemos seguido tratando de hacer camino en esta fusión de la música del Norte y del Sur de España.

   Termino el Pregón, no sin antes agradecer a los responsables del Centro Andaluz que me hayan concedido este honor y pedir a los que tengan en su mano establecer relaciones institucionales y/o  culturales entre las dos Comunidades  Autónomas que hagan perdurar esta ancestral conexión  que han tenido,  para que las nuevas generaciones la  conozcan y  la mantengan.

 No quisiera despedirme sin cantar unas Sevillanas que quedaron grabadas en el CD De Santander a Sevilla denominadas “Sevillanas del Jándalo” y una canción que me gustaría que cantarais conmigo “Santander la Marinera”.

Que tengáis todos una feliz Feria de Abril 2016