Cada día ve más difícil un acuerdo. Podemos continuará trabajando por aglutinar a las fuerzas del cambio aunque cada día ve más dificil un acuerdo con IU.

Podemos ve difícil alcanzar una confluencia con Izquierda Unida tras meses de negociaciones. A pesar de ello, continuará insistiendo para llegar a un acuerdo aglutinador. “Queremos seguir trabajando por los intereses de Cantabria como hemos venido haciendo estos cuatro años en el Parlamento”, han dicho desde Podemos, “conseguimos, entre otras muchas cosas, que el derecho de realojo de nuestra Ley del Suelo sea el más avanzado de toda Europa. Cuando a una persona de Cantabria le quitan su casa para construir otras, tienen que entregarle otra casa en el mismo lugar, con los mismos metros y con la misma orientación. Eso no existe en ninguna otra Ley.”

Por todo ello, señalan, la mejor manera de seguir trabajando como hasta ahora, es insistir y luchar por un frente común ante el avance de partidos que “ni quieren ni respetan a Cantabria: el PP con sus recortes; Cs con frases como las de Félix Álvarez “no quiero volver nunca a Cantabria. Odio a esta sociedad”; el PSOE dejando aislada a Cantabria en materia de infraestructuras ferroviarias o VOX que quiere la desaparición de las autonomías, osea de Cantabria”.

Podemos busca un frente común ante quienes quieren el retroceso de derechos básicos y fundamentales de la ciudadanía y las mujeres.

Desde Podemos reconocen también que la lista de exigencias de Izquierda Unida no permite que los inscritos de Podemos Cantabria puedan sentirse respetados y representados.

Todas sus exigencias han ido encaminadas a copar los primeros puestos de lista y las portavocías, invisibilizando así las sensibilidades de las más de 28.000 personas que votaron a Podemos, cerrándose en banda a todas las posibilidades que se le han presentado.

Las decisiones adoptadas por los inscritos de Podemos respecto a las candidaturas autonómicas en todo el estado son de conocimiento público.

Las exigencias actuales de Izquierda Unida Cantabria implicarían el incumplimiento de las mismas, lo que pone en entredicho su motivación para llegar a acuerdos. Además nos ha sorprendido enormemente las dificultades que estamos encontrando para tratar cuestiones programáticas pues al parecer no son una prioridad para Izquierda Unida”.