Aumenta el número de adictos al móvil en España

La adicción al móvil es uno de las adicciones más típicas entre la población española, según un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid junto a la Universidad San Ignacio de Loyola, el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga. La adicción al móvil es una adicción difícil de detectar, puesto que no es fácil separarla de lo que la mayoría de la gente conoce como “estar enganchado al móvil”. La adicción real va mucho más allá de eso, generando problemas de depresión, ansiedad, impulsividad e incluso de consumo de otras sustancias. Según el estudio, una de cada 20 personas en España sufre de esta adicción.

Según expertos de un conocido centro de adicciones en Alicante, la adicción al móvil puede tener los mismos síntomas que las adicciones a otras sustancias como el alcohol y las drogas, aunque los investigadores buscaron encontrar algún tipo de relación entre las personas más impulsivas o con mayor índice de ansiedad y la predisposición a sufrir este tipo de adicción.

El estudio reveló que el 15,4% de los españoles abusan del uso de su teléfono móvil, y un 5,1% sufre de adicción total al mismo. Con esta adicción, además, los pacientes pueden sufrir consecuencias derivadas del mismo, ya sean fisicas o psicologicas.

La mayor gravedad del estudio, sin embargo, radica en que la mayoría de las personas afectadas por la adicción son gente joven, a partir de los 16 años. Según el estudio la mayor tasa de adicción está entre los jóvenes de 16 años y los adultos de 45 años, y parece que esa tasa va en aumento, según los números.

El estudio, tal como los investigadores sospechaban, además confirmó la teoría de que las personas que sufren ansiedad, impulsividad o depresión, así como los que consumen regularmente alcohol de forma adictiva tienen mucho más riesgo de caer en la adicción al móvil.

Se han realizado encuestas y cuestionarios a más de 1.100 personas durante el año 2014 para sacar los resultados del estudio, que fue publicado en la revista Frontiers in Psychiatry.