Así han evolucionado los eslóganes políticos: del ‘Votar centro es votar Suárez’ al ‘Haz que pase’ de Sánchez

MARÍA MÁRQUEZ

"Haz que pase"

Para la historia quedará aquel ‘Votar Suárez es votar centro’ de UCD en las elecciones de 1977, las primeras libres que se celebraban en España desde tiempos de la Segunda República. Es posible que también quede en la memoria el ‘Haz que pase’ de Pedro Sánchez para las elecciones del 28-A, aunque por otros motivos.

Los eslóganes de los partidos han mutado a lo largo de los años y han sido reflejo del devenir del país. Es cierto que en muchas ocasiones dichos mensajes han mantenido un patrón muy similar, utilizando recurrentemente palabras como ‘progreso’, ‘votar’ o ‘España’. Sin embargo, la forma de estos se ha ido moldeando según las exigencias del electorado.

«En general, los eslóganes han tendido a reforzar el lado más emocional y centrado en los liderazgos en detrimento de los mensajes que transmitan propuestas», explica a 20minutos Jaime Pastor, politólogo y editor de Viento Sur. «Ese lado emocional se refleja ahora en cómo los eslóganes, implícita o explícitamente, giran en torno al clivaje nacional-territorial y a sus respectivas ideas de España», añade.

Los primeros eslóganes (1977/1982)

Pero no siempre fue así. Durante la época de la transición, caracterizada por el cambio de un sistema dictatorial-autoritario a un sistema de democracia, «el objetivo de las campañas era la movilización de los electores, que carecían de la costumbre democrática del voto», cuenta Ramón de Marcos, experto en Sociología. Por este motivo, la palabra ‘votar’ era una de las más utilizadas (‘Votar comunista es votar democracia’ o ‘Pon tu voto a trabajar’, lemas de PCE para las elecciones de 1977 y 1979).

El más representativo fue aquél ‘Votar centro es votar Suárez‘ de UCD para las elecciones de 1977. «Ese mensaje se demostró eficaz, ya que permitió que alguien que procedía del franquismo pudiera ofrecer una imagen reformista desmarcándose tanto del llamado ‘búnker’, representado por Alianza Popular y Fuerza Nueva, como de una izquierda socialista y comunista presentándola como amenaza de inestabilidad política», explica Pastor.

«Era necesaria una nueva cultura política participativa después de la demonización sufrida por los partidos políticos bajo la dictadura, con mayor razón porque se aspiraba a dar centralidad a los partidos políticos para la consolidación del nuevo régimen, en detrimento de otras formas de participación política y de los movimientos sociales en general, tal como se reflejó en la Constitución aprobada», insiste el politólogo.

La consolidación (1982/2004)

Más adelante, en la siguiente década, los mensajes de ‘cambio y progreso’ ganaron relevancia, sobre todo en el caso del PSOE. Por ejemplo, para la victoria de 1982, los socialistas emplearon el lema ‘Por el cambio’ con una imagen de Felipe González mirando al horizonte. Los siguientes fueron: ‘Por buen camino’ (1986), ‘España, en progreso’ (1989) o ‘Por el progreso de la mayoría’ (1993).

«Efectivamente, Felipe González se convirtió en el líder carismático, referente principal del ‘cambio’, como garantía de estabilidad política y de la entrada en una nueva etapa en la que se fue consumando la integración en Europa y en el bloque occidental en un contexto en el que se llegó a universalizar determinados derechos sociales», dice Pastor. «Estas conquistas lograron ocultar los costes ligados a esa integración, como fueron el proceso de destrucción de gran parte del tejido industrial, o el cambio de posición respecto a la OTAN, la corrupción o la ‘guerra sucia’ contra ETA«, prosigue el Pastor.

Por otro lado, De Marcos insiste en que «esta época estaba caracterizada por la consolidación y la base de legitimación sería la mejora tanto de las libertades políticas como la mejora económica y de bienestar». «El objetivo de los eslóganes era mostrar a la sociedad el progreso, que se va por el buen camino y que ha merecido la pena el cambio de sistema», añade.

Sociedad de consumidores (2004/2019)

A partir de 2004, los eslóganes políticos sufrieron un cambio motivado por el creciente papel de las redes sociales. ‘ZP, Zapatero Presidente’ fue uno de los lemas de Zapatero para su primera carrera hacia La Moncloa. Otro ejemplo es el de ‘LlamazarES izquierda útil’ (elecciones de 2008). «Este tipo de lemas reflejan una mayor simplificación en el inicio del papel que empezaban a tener las redes sociales y a su vez una mayor competencia dentro de la izquierda por el voto. No obstante, el de IU acabó demostrándose poco eficaz», explica Pastor.

Por el contrario, el PP fue mucho más comedido durante esos años. Mantuvo el ‘Juntos vamos a más’ (2004), un eslogan muy parecido al que utilizó José María Aznar en las elecciones anteriores. El lema de 2008 con Mariano Rajoy fue ‘Con cabeza y corazón’. «Quizás se podría sostener que la evolución de la derecha fue más lenta en su búsqueda de eslóganes que conectaran con nuevas cohortes del electorado o que intentó buscar aquéllos que atenuaran la percepción de que habían evolucionado más a la derecha durante esos periodos», dice Jaime Pastor.

«Debido precisamente a que las redes sociales se han convertido en el campo de batalla principal por el control de la agenda y los ‘marcos mentales’ en que se desarrollan las campañas, la necesidad de actualizar los mensajes y, por tanto, resignificar los eslóganes e innovar con otros es clave«, argumenta el politólogo.

En este sentido se explica el eslogan de Pedro Sánchez, presidente de Gobierno, para las elecciones generales del 28-A, y que ambos expertos consideran «ambiguo». «Refleja más bien la ‘democracia de audiencia’ dominante y la rapidez con que los eslóganes corren el riesgo de desgastarse en poco tiempo», explica Pastor. «Esto obliga a la innovación constante para diferenciarse, siempre con la obligación de tratar de llegar al mayor número de electores», añade.

Para Ramón De Marcos, el eslogan de Sánchez «nos retrata como una sociedad narcisista (Bauman la señala como metáfora del siglo XXI), donde el hombre se ha vaciado de contenidos y vive mirándose en la pantalla fluida». En resumen, en la actualidad, dichos eslóganes políticos están preparados «para una sociedad que ha dejado de cuestionarse a sí misma«, sentencia De Marcos.

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Author: MARÍA MÁRQUEZ