ACOSO Y FUGA: Con la CIA en los talonesTítulo original “On the run” de Philip Agee

Editorial Plaza & Janes Editores (1988) – ISBN: 84-01-23003-9

Cierto día de 1974, un hombre llamado Philip Agee alcanzó instantáneamente fama internacional. Abandonó la Central Intelligence Agency (CIA) y rompió su ley del silencio escribiendo y publicando un libro titulado Inside the Company. Esta revelación de la manera como trabaja la CIA descubrió las fuerzas ocultas detrás de docenas de agitaciones políticas y sociales y de contrarrevoluciones en todo el mundo. Desde aquel día, Philip Agee fue marcado por la CIA como su enemigo. Fue perseguido, detenido, amenazado, expulsado de un país tras otro (a menudo ilegalmente) y, algunas veces, enjuiciado. Las palabras y las acciones contra él fueron pronunciadas en muchos idiomas y realizadas en muchas naciones, pero nunca existió la menor duda sobre quién dirigía todo aquello entre bastidores.

Ahora, Philip Agee cuenta su propia versión de los sucesos y los sentimientos que lo condujeron a escribir Inside the Company, y su lucha por sobrevivir después de su publicación. Agee es un héroe auténtico. Se convirtió en modelo de otros muchos que no podían soportar la hipocresía inherente a ser un verdadero agente de la CIA.

MIS IMPRESIONES

Originalmente conocí este libro en su versión inglesa “On the run”, pero no me lo compré, ni le leí entonces, pues me adeudaba leer su primera obra sobre las operaciones secretas de la CIA: “Inside the Company”, pero la vida me hizo una trastada, pues la primera que me he leído es esta versión en español denominada “ACOSO y FUGA: Con la CIA en los talones” de la editorial Plaza & Janes de 415 páginas, comprado de segunda mano.

Hace hoy 33 años que el autor presentó ante la prensa su libro en Madrid, es decir el 22 de septiembre de 1988, en la que confirmó las declaraciones hechas el día anterior en Washington por el entonces presidente de la Cámara de Representantes, el demócrata Jim Wright, quien denunció que “agentes de la CIA promueven manifestaciones de la oposición en Nicaragua para provocar reacciones de fuerza del Gobierno de Managua”[1], esa es la tónica de denuncia que Agee manifiesta en sus libros, activa ayer y hoy en muchos países

La Agencia[2] reconoció en 1979 tener unas 45,000 páginas sobre mí, precisa Agee, aproximadamente el 90% de ellas correspondientes al periodo posterior de mi dimisión. Esas decenas de millares de páginas comprendía 8,699 documentos separados, 7,771 de los cuales se produjeron durante el programa de “contraespionaje” de seis años.

“Yo sabía, continúa diciendo, que entre semejante montaña de papeles tenía que haber transcripciones de conferencias telefónicas y de grabaciones ocultas realizadas en lugares donde yo había vivido, junto con copias de mi correspondencia e informes fundados en fuentes tales como Sal, Leslie/Janet y otros espías enviados para establecer contacto conmigo. Detalles de sus trabajos contra mí a través de otros servicios de seguridad, como el francés, el británico y el español”[3]. ACOSO real, a través de diferentes episodios de “vigilancias y hostigamientos en diferentes países, intentos de impedir que viese a sus hijos, hostigamientos a sus padres en USA por las autoridades fiscales, y el descrédito en artículos de la prensa, como el del NY Times calificándole de “borracho/desalentado” o el acuse del causante de la muerte de Welch o el bulo de Pawlowski, los varios arrestos y deportaciones, hasta la anulación de su pasaporte norteamericano”. Otros casos de ex oficiales de la CIA que habían abandonado la Agencia, como John Stockwell[4], Joseph B. Smith[5] o Víctor Marchetti[6], que también escribieron libros de denuncia, pero ninguno fue sometido al ACOSO y FUGA al que relata en su libro el señor Agee.

16 Capítulos y 415 páginas que desgranan el calvario y persecución al que fue sometido el ex miembro de la Agencia, que mantiene una pregunta permanente en el aire: ¿Por qué abandonó la CIA? Sin que se obtuviera una respuesta más vinculante que la que dio en una conferencia de prensa en Múnich para recaudar fondos para la “Maurice Bishop Foundation”, creada en Granada pocos meses después de su asesinato y de la invasión de la Isla por parte de Estados Unidos: “Me enamoré de una mujer que pensaba que el Che Guevara era el hombre más maravilloso del mundo”.

La Intelligence Identities Protection Act (Ley de Protección de Identidades de Inteligencia) de junio de 1982 fue la culminación durante el gobierno de Reagan de una larga carrera de obstáculos para su aprobación, que incluyó una carta del propio Presidente de los Estados Unidos al Comité Jurídico del Senado, en la que decía: “Nada ha sido más perjudicial para nuestra labor de información que las revelaciones perniciosas y no autorizadas de los nombres de unos oficiales a quienes enviamos al extranjero en peligrosas y difíciles misiones”, que Agee comenta: “Sí, como los hombres valerosos que entrenaban a terroristas de la “contra” en Honduras, para asesinar a maestros cubanos desarmados y a campesinos nicaragüenses indefensos”.

Nadie antes como Agee había sido tan persistente y contundente en las denuncias de las actividades encubiertas de la CIA a lo largo y ancho del mundo, aunque con mayor énfasis en “Nuestra América” como la denominó Martí, para distinguir Iberoamérica de la Angloamérica, donde realizó su trabajo en los años 60 y 70 y hoy era “un exagente de la CIA convertido en atormentador de la CIA” por todos sus trabajos, artículos, conferencias en su contra.

De sus años en la CIA el director de Personal de la Agencia, escribió: “Era particularmente experto en entrevistas y demostró una excelente comprensión de los principios del trabajo. Es aplicado, inteligente, entusiasta, resuelto y simpático. Probablemente, debido a su juventud, tiende a mostrarse impulsivo e impaciente…”

“Su larga carrera en la Agencia le había hecho participar en Brasil y República Dominicana, en un caso para socavar el gobierno reformista de Goulart[7] y desarrollando un papel crucial en el golpe militar de 1964, y en los preparativos del envío por el Presidente Johnson del cuerpo de marines para impedir que otro conocido reformista Juan Bosch[8], volviese al poder.

En México, en la Sección mexicana de la División del Hemisferio Occidental de la Agencia, fue nombrado jefe de apoyo de las operaciones contra la misión soviética en la Ciudad de México, convirtiéndose en ayudante especial para los Juegos Olímpicos de 1968.

En Ecuador realizó un amplio programa de actividades de la Agencia para el que se formó en Washington desde su arribo en diciembre de 1960 hasta diciembre de 1963, con 5 cinco funcionarios cuando llegó y ocho dejó cuando se fue. Sus prioridades de trabajo, lo eran como no podía ser de otra forma las organizaciones políticas y sociales de izquierda, la misión cubana y/o checoslovaca en Quito, etc., con niveles de prioridades, según el programa de la llamada Lista de Vigilancia y Control de la Subversión.

ACOSO y FUGA es un relato a veces excesivamente detallado de todo los tumbos que dio Mr. Agee en sus rumbos por evitar la persecución de los Servicios de Inteligencia de la CIA y/o el de los países donde se insertaba, este fue el caso de su estancia primero en Francia (Paris) y después en Inglaterra (Londres y/o Cambridge) o más tarde en Holanda o en Hamburgo de la República Federal Alemana. Tuvo la persecución de enviados secretos de la CIA, como Salvatore John Ferrera (Sal), Leslie/Janet[9] y otros intentos. Leslie facilitó a Agee una máquina de escribir portátil suministrada por la Agencia que estaba debidamente preparada con un transmisor y baterías debajo de la tapa del estuche cubierto por un paño o le facilitaba apoyo económico en los momentos de penuria económica, que eran casi todos. Mientras trabajaba en la búsqueda de información para su libro, del que tenía casi 700 páginas escritas de manuscritos. Su relación con Angela, una exiliada brasileira en Paris que acababa de salir, después de tres años de una cárcel brasileña y torturada en Brasil durante la dictadura en 1968 cuando estaba estudiando en la Universidad Católica de Rio Janeiro y que fue un fuerte apoyo en aquellos momentos de constantes cambios y persecución, traspiés y encontronazos legales derivados.

En Londres su afán era la hemeroteca del Museo Británico en Bloomsbury y conseguir un editor con el que lograr la edición de su libro sobre la Agencia, que se llamaría en su día “Inside the Company” (La “Compañía” por dentro – Diario de la CIA). Logró hacerlo con “Penguin Books”, que significó un contrato y un anticipo de dos mil libras.

Una larga peregrinación, con viajes a diferentes partes, Portugal, Jamaica, etc., fueron jalonando su estancia en Inglaterra, que terminó con su pérdida del permiso de residencia y expulsión que lo llevo a Ámsterdam, donde había conseguido un permiso de residencia de tres meses y donde sus antepasados ocho generaciones antes habían vivido.

Intento reinstalarse en París, donde había estado en sus primeros días de este ACOSO y FUGA, se pregunta en el libro Mr. Agee: “¿Por qué les daba yo tanto miedo? ¿De qué manera había intervenido la CIA esta vez? ¿Tanto poder tenia la Agencia en Francia que le bastaba con chascar los dedos para que el Gobierno francés la complaciera? Nada de lo que tenia proyectado afectaba a los franceses, ni en el índice, ni mi segundo libro. Ninguno de ambos proyectos era ilegal en Francia, ni siquiera en Estados Unidos. Pero la Agencia tiene sus métodos. En 1975, amenazaron con interrumpir el intercambio de información con el Gobierno Whitlam, en Austria, y, al día siguiente, ¡zas!, el gobernador general destituía al Gobierno. Supongo que si pueden hacer eso allí, también pueden hacerlo en Francia”.[10] Era la segunda orden de expulsión en un año, la primera la de UK y ahora Francia. Le era difícil y hasta penoso a Philip Agee, alias Anderson, ciudadano americano que sirvió en el Servicio Secreto de Estados Unidos, encontrar un país de acogida, fue el precio que estaba pagando por escribir “Inside the Company”, colaborar en “Covert Action Information Bulletin[11] y sus demás actividades de denuncias.

Largo periplo con su nueva pareja, Giselle era una balerina solista del ballet “Staatsoper” de Hamburgo, a cuya ciudad alemana paso a residir, después de un largo recorrido administrativo y legal para obtener su permiso de residencia. Estando en Hamburgo recibió la invitación del agregado cultural y de Prensa de la Embajada cubana en Bonn, para el 11º Festival Mundial de Jóvenes y Estudiantes que se celebraría en La Habana en agosto de 1978, donde Mr. Agee participaría en el Tribunal Internacional “La Juventud acusa al Imperialismo”.  “¡Caray, ahora van a decir que estoy iniciando otra vez una conspiración revolucionaria con Cuba!”, dice en la página 299 del libro. Pero participó porque según dice Agee consideraba a Cuba como “uno de los países mas perjudicados por el terrorismo patrocinado por la CIA, y también porque yo mismo había trabajado muchos años en operaciones contra Cuba”.[12] Tengo en mis manos un ejemplar del libro “La Juventud ACUSA al Imperialismo” editado por la Editorial Ciencias Sociales de Cuba de 1980, que recoge los detalles de las sesiones de ese Tribunal.

Agee fue con Giselle al Festival y se presentó, entonces, el primer numero de Covert Action Information Bulletin durante una conferencia de Prensa en el “Hotel Habana Libre” el día anterior a la inauguración del Festival con algunos de sus editores también invitados. Había otros dos “invitados de honor” procedentes de Estados Unidos: Saul Landau, del Instituto de Estudios Políticos, y Michael Tiger, abogado de Washington, que habían trabajado en la investigación del asesinato de Orlando Letelier.

Cientos de artículos fueron publicados en EE.UU., para contrarrestar los “lanzados desde La Habana” dentro de los cuales estuvo el de “un miembro del Comité de Información del Senado, como Goldwater, Joseph Biden, que pidió una nueva ley para impedir las revelaciones (como las de Agee) declarando delito la denuncia de agentes de Información encubiertos”[13].

Las presiones para que Alemania le retirara el permiso de residencia seguían, y a duras penas logró un permiso de residencia vinculado con el de Giselle valido en toda la República Federal Alemana (RFA) por un año. Agee dijo entonces: “Nada podía ganar contra la presión de Estados Unidos”. Artículos de prensa daban cuenta de su permiso de residencia con títulos como: “Superespia autorizado a permanecer en Hamburgo” y el Der Spiegel, el semanario de gran circulación, insertó un largo artículo con referencia a mis expulsiones de Gran Bretaña, Francia y Holanda…” relata Agee en la página 315 del libro.

El autor relata en el Capítulo XIII “Una fatídica llamada telefónica “en su visita a Madrid unos días después del golpe del 23-F de 1981, que intentaba abortar la “transición a la democracia”, y la prensa lo acosaba para saber su opinión sobre “si la CIA había tenido algo que ver en ello e incluso en las operaciones terroristas de ETA y el GRAPO que lo habrían justificado”, dice el autor. Agee opinaba que no lo creía así, y daba sus criterios y opiniones sobre los intereses de la entonces Administración Carter en España y su integración en el resto de la Europa Occidental, tanto en la Comunidad Económica Europea como en la OTAN.

De España fue a Roma, donde tenia un litigio legal con el productor de Covert Action, la película sobre la CIA que tenia como protagonista a David Janssen.  Ya de regreso en Hamburgo se instaló en el piso con su mujer y se mantuvo un tiempo en actividades vinculadas al ballet y los amigos de Giselle.

Rememora en este Capítulo su participación en el acto de Camagüey (Cuba) por el 26 de Julio de 1979, donde participaron los Comandantes Guerrilleros de Nicaragua que habían conquistado el Poder tras el derrocamiento de Somoza.  Agee subraya que esa escena de Camagüey: “Nunca soportaran esto en Estados Unidos, me dije, nunca sea cual fuere la Administración o el partido en el poder”.

Como el Gobierno de Allende, Agee opinaba que “el gobierno de Estados Unidos usaría todos los medios posibles para: dividir el liderazgo revolucionario; fundar y sostener instituciones controladas por la Agencia; organizar una oposición política y empezar una campaña de propaganda”

En la Habana conoció y estableció contactos con el New Jewel Movement (NJM) de Maurice Bishop, que en la Isla de Granada había derribado a otro régimen tiránico apoyado por Estados Unidos, el de Eric Gairy.

Ya en Hamburgo, declara Agee encontró tiempo para leer los libros escritos por otros ex agentes de la CIA, después de su Inside The Company y agrega: “El mejor, y con mucho, de aquellos libros, como exposición de una sola y gran operación política, paramilitar y de propaganda, era: “In Search of Enemies, de John Stockwell, que cuenta la historia de la torpeza, la mentira y la corrupción inherentes a la intervención de la CIA, en 1975-1976, en la guerra civil angoleña, en la que él había sido jefe de la fuerza de trabajo en Washington. Al terminar aquella operación, había dimitido en señal de protesta.”

Durante los sucesos en Irán en 1979 y de las manifestaciones masivas y agitación, la Embajada de Estados Unidos había sido ocupada con bastante facilidad por jóvenes militantes revolucionarios[14]. El autor relata los sucesos y comenta muchas de las actuaciones, siempre subrayando su visión del problema, cuando afirma que “fue una tragedia para cada uno de los rehenes, pero nadie que llevase a cabo la política de Estados Unidos en Irán era un espectador inocente”. Y precisa, “Se alaba el poder de la bandera (americana). Toda aquella buena gente de los Estados Unidos pensaba que los americanos que trabajaban en aquella Embajada la representaban y trabajaban en su interés. Parecían no tener idea de que la política exterior americana y los que la practicaban sirven, primero y ante todo, a los intereses de la pequeña minoría que rige el país para una America corporativa.”[15]

El Capitulo XIV “¿Apátrida?” el autor lo dedica a describir la odisea que para él representó que “el Departamento de Estado norteamericano había anulado su pasaporte número Z3007741 entregado el 30 de marzo de 1978”. La resolución se fundamentaban, según el escrito, en:

“Desde principio de los años setenta usted ha tenido la intención declarada de realizar una campaña continua para entorpecer las operaciones de Información de Estados Unidos. Para llevar adelante esta campaña, ha viajado por diversos países (incluidos entre otros, México, Reino Unido, Dinamarca, Jamaica, Cuba y Alemania), y sus actividades en estos países han causado grave perjuicio a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos. Su intención declarada de continuar con tales actividades amenaza con mas perjuicios de la misma clase”. Esta decisión legal de anulación del pasaporte, culminaba unas intensas y constantes acciones de ACOSO real a Mr. Agee.

En esa época, se terminó la película documental sobre la CIA de Allan Francovich[16] que había empezado con la ayuda de Agee cinco años antes. Una película de tres horas sin una palabra de narración, solo imágenes de archivo y entrevistas, sobre la historia de la CIA: su fundación, como instrumento de intervención secreta en 1947; su papel en las elecciones italianas pocos meses más tarde; propaganda y operaciones en los sindicatos europeos en 1950; golpes en Irán y Guatemala; la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba; tentativas de asesinato de dirigentes extranjeros, como Patrice Lumumba; los golpes de Estado, torturas y asesinatos en Brasil y Chile y operaciones paramilitares en Angola a mediados de los años setenta.

En sus muchas gestiones y reclamos judiciales para la devolución de su pasaporte, Mr. Agee dijo: “Maldita sea – dijo a Mel (su abogado) – Hemos ganado dos veces y de cuatro jueces, tenemos a tres a nuestro favor. ¿Por qué diablos no me entregan el pasaporte mientras Burguer toma su idiota decisión?

-Aquí las cosas son así, Phil. Mira eres libre ¿verdad? Aquí mandan a la gente a la cárcel sin juicio previo por menos de lo que a ti te acusan.

Agee se quejaba que la Agencia solo había acudido a los tribunales contra los críticos mas vigorosos, entre los que le habían incluido a él.  Reagan había asumido el poder con toda su jactancia y arrogancia, y una nueva primacía del antiterrorismo sobre los derechos humanos que llevaban a una conclusión segura: la CIA tendría más trabajo que nunca. Era la época de recrudecimiento de la represión en El Salvador y el surgimiento de las guerrillas del Frente “Farabundo Martí[17]” para la Liberación Nacional (FMFL). Asegura Agee “No cabía la menor duda de que la Delegación de la CIA en San Salvador trabajaba a diario con las fuerzas de seguridad del Gobierno salvadoreño, y tenia muchas oportunidades para una operación de “documentos falsos”.

Además, asegura Agee en la pagina 371 del libro, que la Administración Reagan había empleado el fraudulento Libro Blanco para justificar 65 millones de dólares en ayuda militar y económica urgente a la Junta Salvadoreña.

Fue en esa época que el Tribunal Supremo estadounidense falló que el secretario de Estado podía negar su pasaporte, y creó un precedente: “A partir de entonces cualquier americano que fuese al extranjero para protestar de la política de Estados Unidos en un congreso internacional, en un simposio o en un mitin político podría verse privado de su pasaporte”. En el caso de Agee se hacían mención a una serie de actividades que el Departamento de Estado consideraba que “habían perjudicado la seguridad nacional”.

En el Capítulo XV “El circuito de la solidaridad” el autor relata sus últimas muestras de solidaridad manifestadas en su visita a Granada, su contacto con el pueblo granadino, con su líder Maurice Bishop, el programa del New Jewell Movement y la construcción del aeropuerto granadino de Point Salines, en cuya construcción tuve participación. Me identifico con la descripción del paisaje de la isla, de St George, su capital que hace Agee, y el terrible programa de descredito que se desató desde Washington de la supuesta “conexión cubana” de la construcción del aeropuerto, que “ponía en peligro las rutas marítimas por las que importaba Estados Unidos la mitad del petróleo y otros productos esenciales para su economía” cuando en realidad la construcción de ese aeropuerto había sido recomendado por el Banco Mundial antes de la revolución de la NJM, como vital para desarrollar el turismo y alcanzar mercados para productos frescos.

La verdadera amenaza en Granada estribaba en su ejemplo, puntualiza el autor, cuando tal vez esta amenaza de que este ejemplo se extendiera, tal vez, incluso a la población negra de Estados Unidos.

Hay multitud de hechos y ejemplos de la hostilidad norteamericana a la naciente revolución del NJM, desde el mismo momento en que el dictador Eric Gairy fue derrocado, que en Bishop[18] encontró siempre respuestas contundentes, recuerdo aquella frase contundente: “Nosotros no somos el patio de atrás de nadie y, desde luego, no estamos en venta”.

En este capítulo, relata también, su visita posterior a Nicaragua, que “tenía con Washington, a su modo de ver, el mismo problema que Granada: era un ejemplo peligroso”. Estuvo varios días en Nicaragua, y se entrevistó con miembros de la Dirección Nacional del FSLN, desde Tomás Borge, hasta el “comandante cero” Edén Pastora, que en aras de dividir a la jefatura del FSLN presentó su dimisión y exilio en Costa Rica. Agee, a través de sus publicaciones del Covert Action Bulletin, de sus Conferencias y Ruedas de Prensa, ponía al descubierto los nombres de la gente de la CIA que trabajaban en diferentes países, y de las técnicas generalmente empleadas para penetrar, dividir y debilitar las organizaciones progresistas. Se convirtió en “un agente de la CIA convertido en atormentador de la CIA”.

Agee declara que “en todos sus viajes, trataba de buscar apoyo para Nicaragua, Cuba, Granada, el FLFM salvadoreño y otros movimientos revolucionarios”. Giselle, su actual mujer, solía llamarlo el “circuito de solidaridad”, como tituló el autor a este capítulo.

Finaliza el libro con el Capitulo XVI “En el Bahía de Santiago de Cuba quince años después”, un relato recuerdo de su primer viaje en un “herrumbroso Liberty Ship” que le llevo a La Habana en 1971 y reflexiona sobre los innumerables hechos y sucesos que facultan y respaldan su postura en contra de la guerra sucia de la CIA contra cualquier país que se encaminara a la autodeterminación y defensa de los intereses nacionales.

“Si es verdad, dice el autor, que mas del 90% de los estadounidenses se enteran de las noticias a través de la televisión, no es de extrañar que sean tan pocos los que conocen las cuestiones esenciales de America Central, el Próximo Oriente o el sur de África”. Y señala que hace de nuevo el llamamiento que hizo en 1983: “Norteamericanos, iberoamericanos, y caribeños deberían organizarse para descubrir y luchar contra la Policía política secreta que dirige aquella guerra. Nuestros propios estudios y publicaciones, junto con movilizaciones de masas, podrían lisiar a la CIA en el Hemisferio Occidental y elevar dramáticamente el costo de la guerra de Reagan contra America Central”.

Un grueso libro que nos deja la versión de Philip Agee de los sucesos y los sentimientos que lo condujeron a escribir Inside the Company, y su lucha por sobrevivir después de su publicación.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 1º de noviembre de 2021

[1] https://elpais.com/diario/1988/09/23/internacional/590968820_850215.html

[2]  Usaremos esta denominación para referirnos a la Agencia Central de Inteligencia (CIA)

[3] Tomado de la página 355 del libro

[4] John R. Stockwell (nacido en 1937) es un ex oficial de la CIA que se convirtió en crítico de las políticas del gobierno de los Estados Unidos después de cumplir siete períodos de servicio durante trece años. Habiendo manejado la participación estadounidense en la Guerra Civil de Angola como Jefe de la Fuerza de Tarea de Angola durante sus operaciones encubiertas de 1975, renunció y escribió En busca de enemigos.

[5] Joseph Burkholder Smith (1918-2005) autor del libro Portrait of a Cold Warrior (1981)

[6] La CIA y el Culto de la Inteligencia es un controvertido libro político de no ficción de 1974 escrito por Víctor Marchetti, exasistente especial del Director Adjunto de la Agencia Central de Inteligencia, y John D. Marks, ex oficial del Departamento de Estados Unidos de Estado.

[7] João Belchior Marques Goulart, conocido como Jango (São Borja, Río Grande del Sur; 1 de marzo de 1918 – Mercedes, Corrientes, Argentina; 6 de diciembre de 1976), fue un político brasileño. fue el 22. presidente del Brasil, país que gobernó entre el 8 de septiembre de 1961 y el 1 de abril de 1964.

[8] Juan Emilio Bosch Gaviño (La Vega, 30 de junio de 1909–Santo Domingo, 1 de noviembre de 2001), más conocido como Juan Bosch, fue un cuentista, ensayista, novelista, narrador, historiador, educador y político dominicano.

[9] Leslie Donegan, que fue enviada por la CIA para vincularse con Agee, con posterioridad infiltrada en la OIT (Paris) y por ultimo entrada por el corresponsal en Washington del SUN cuando trabajaba de recepcionista en un motel de Georgia.

[10]  Página 230 del Libro.

[11] CovertAction Quarterly (llamada CovertAction Information Bulletin hasta 1992) fue una publicación estadounidense enfocada y crítica de la Agencia Central de Inteligencia. CovertAction se relanzó en mayo de 2018 como CovertAction Magazine.

[12] Página 300 del libro.

[13] Página 311 del Libro.

[14] El 4 de noviembre de 1979 la embajada estadounidense de Irán fue rodeada por un grupo de alrededor de 500 estudiantes iraníes seguidores de la revolución islamista. Cincuenta y dos estadounidenses fueron tomados como rehenes durante 444 días (del 4 de noviembre de 1979 al 20 de enero de 1981), mientras que seis diplomáticos lograron escapar de la embajada durante la toma, los cuales fueron refugiados por el embajador canadiense y su esposa en su residencia hasta su rescate (con un plan aparte del diseñado para quienes quedaron en la embajada)

[15] Página 339 del libro

[16] Allan James Francovich (23 de marzo de 1941 – 17 de abril de 1997) fue un cineasta estadounidense. Es más conocido por crear una serie de películas, críticas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), vinculándolas con ataques terroristas durante la Guerra Fría en África, América del Sur y Europa. El más notable de ellos son el Gladio (1992) serie sobre la Operación Gladio, que apareció en la BBC’s Timewatch y la Cruz de Malta Doble – Lockerbie (1994) sobre el vuelo Pan Am 103.

[17] Agustín Farabundo Martí Rodríguez (Teotepeque, El Salvador, 5 de mayo de 1893-San Salvador, 1 de febrero de 1932) fue un revolucionario y político comunista salvadoreño.

[18] Maurice Rupert Bishop (Aruba, 29 de mayo de 1944 – Saint George, 19 de octubre de 1983) fue un abogado, político y revolucionario de Granada, aunque nació en la isla de Aruba. Fue creador del movimiento opositor New Jewel. En 1979 se convirtió en el segundo Primer Ministro de la historia de Granada después del derrocamiento de Eric Gairy por el Movimiento New Jewel. Estuvo al frente del país hasta 1983, cuando fue ejecutado junto a otros miembros de su gobierno y seguidores durante un golpe de Estado. Sus cuerpos continúan desaparecidos.