10 días. Entrevista a Daniel Gojénola. “10 días” es el nuevo cómic del autor de “Amor de padre”, una obra que reflexiona sobre la realidad y la ficción y el modo en el que nos la transmiten. También es un trabajo que busca generar emociones y provocar una reacción. Y es, además, un proyecto de crowfunding que, a través del verkami, quiere conocer el interés del público antes de su salida al mercado. Un proyecto que nos cuenta mejor su creador, Daniel Gojénola.

¿Qué es “10 días”?

10 días es una historia de historias que se basa en una noticia viral de 2016, un folletín coral en el que se critican muchas cosas y también una narración sobre un crimen y todos los agentes arrastrados por él.

Para mi, en cambio, 10 días es una herramienta que me ha servido para sacudir algunos pequeños demonios que tengo en mi cabeza, y no me di cuenta de ello hasta terminar la obra y compararla con el resto de cosas que hago o admiro.

¿Cómo nace la obra?

La obra nace un día en el que, llevando a mi hijo mayor al colegio, una madre “rebotó” a un grupo telefónico de padres un aviso “de toda confianza” que advertía de que una pareja de nacionalidad rumana, en una furgoneta blanca, había intentado secuestrar a un niño a las puertas de un conocido colegio. Obviamente se trataba de un bulo y pude corroborarlo con una simple búsqueda desde mi móvil, pero lo que me sorprendió es que yo fui el único adulto que dudó de la información mientras el resto compartió el aviso causando alarma entre padres y madres.

Desde aquel día comencé a coleccionar noticias virales, reales y falsas, intentando averiguar cuál es el mecanismo que activan en el ser humano para fascinarnos tanto.

Cuando vi la noticia original de “10 días” me quedé prendado al instante y me lancé a estudiarla hasta que, sin quererlo, me encontré con un guion entre manos.

La historia parte de una noticia real, el secuestro a dos ladrones que fueron sometidos durante días a vejaciones sexuales.

De hecho, la noticia en la que se basa la obra es una mezcla de noticias reales mucho más sórdidas pero, desde luego, más aburridas. Y al público le gusta la diversión.

Fuerte ¿verdad? La gente burlándose de la tortura y la violación y compartiendo la noticia como si se tratara de un chiste. Pero, claro, se trata de un hombre que viola a otros hombres como castigo, un tipo que se toma la justicia por su cuenta aunque eso le lleve a prisión. Un héroe, en definitiva. ¿no?

Yo he querido profundizar más en todo el jaleo dando respuesta a otras preguntas como ¿qué tipo de persona tortura sexualmente a unos ladrones durante cinco días seguidos? ¿Cómo es que los vecinos y la policía tardaron tanto tiempo en quejarse y personarse?

Las respuestas a esas y otras preguntas aumentan la historia original desde cinco hasta diez días y aportan muchos datos sobre las motivaciones de todos los implicados hasta construir una historia compleja y tan increíble como real.

En “10 días” realidad y ficción se mezclan constantemente.

Eso mismo es lo que me impulsó a hacer el guión y, a la vez, lo que más perturba al leer el resultado: saber que todas las burradas que cuento son tan posibles como increíbles.

En “10 días” mezclo, conscientemente, hechos reales (deformados para la ocasión, desde luego) con sensaciones extraídas tanto de noticias reales como de “fake news” virales.

La historia del hombre (¡o la mujer!) que se toma la justicia por su cuenta se ha hecho muy popular los últimos años alimentada por: la indignación generalizada, la alienación que nos dirige a tener como único entretenimiento las noticias sensacionalistas de fácil digestión y la sensación de falso poder que nos dan las redes sociales.

El formato y el modo de lectura se vuelven recursos esenciales para disfrutar de la obra. Juegas con el modo en el que el lector afronta la página de una manera constante.

Cuando me enfrenté a la historia fui consciente de que mucha gente ya conocía la noticia origen, así que la primera decisión que tomé fue la de escapar de una narración lineal al uso ¿para qué contar en orden lo que todos ya sabían?

Cada página es un momento congelado en el tiempo que muestra una acción que define a un personaje de la historia en un día en concreto. El aparente desorden en la narración abarca desde el planteamiento de cada página hasta el conjunto de la obra. La idea es que, hasta que no leas toda la página completa no entiendas la acción representada.

Los diez días que dan titulo a la obra se van alternado de modo que el lector reciba de un modo alterado la información.

Tengo muy claro que la labor de un guión como herramienta es la de engrandecer el camino que lleva desde el inicio hasta el final y que, en las historias de crímenes con un villano al que atrapar o descubrir, eso implica incluso despistar o engañar al lector.

En “10 días”, la historia no se narra siguiendo un orden cronológico ni tampoco siguiendo a un personaje sino enfrentando las decisiones que toman seis personajes cuyos caminos se cruzan para su desgracia. Con ese recurso intento sugerir mas cosas de las que cuento y guardar para el final la solución de todos los dilemas planteados.

Juegas con dos colores de página para diferenciar los sujetos de la acción.

Al jugar con dos lineas temporales y dotar a todos los personajes del mismo protagonismo, necesité manipular las herramientas de narración para facilitar la lectura y la comprensión del libro.

Usar los colores como una etiqueta que se repite a lo largo de toda la obra con un ritmo obsesivo ayuda a ubicarse temporalmente en la historia.

Separando los capítulos encontramos noticias, reales y ficticias, cada cual más sorprendente.

Cada noticia reflejada en “10 días” ha sido contrastada, traducida, maquetada y re-redactada, pero ninguna es inventada y animo a toda la gente a que las busque.

El guión intenta reflejar nuestro mundo sensacionalista, en el que la realidad más aterradora es la más cotidiana, recordando al lector al comienzo de cada capítulo que “la verdad” no es más que una mentira bien maquillada.

En el libro mezclas la historia del secuestro con la de una obsesión por descubrir la culpabilidad del protagonista, acercando la obra a referentes cinematográficos muy presentes en nuestra cultura.

Cuando desarrollé el guión de “10 días” me encontraba en un momento de mi vida en el que la paternidad ocupaba toda mi mente y, a la vez, tuvo lugar la triste desaparición y muerte de un niño. Fue extraño ver cómo todo el mundo se lanzaba a opinar sobre el tema como un borracho opina sobre fútbol. La ligereza de la gente a la hora de tratar ciertos temas me resultó abrumadora y esa sensación me llevó a añadir el secuestro de un niño a la historia de los ladrones escarmentados.

A partir de ahí el guión casi se desarrolló solo al crear un personaje, némesis del protagonista, con la misión (u obsesión) de descubrir y castigar el mal.

Dos cenas después con mi pareja criticando y arreglando el mundo tuve listados todos los temas y las referencias necesarios para cerrar el guión.

El ritmo es esencial a la hora de entender la obra.

El lector se enfrenta a cada página como a una unidad cerrada que se entiende al leer todos los textos y contemplar la imagen central. Cuando el lector confronta una página a su opuesta descubre la personalidad de los personajes. A una mayor escala, cada capítulo aporta una imagen general de los problemas tratados y, sólo al terminar, en la última página, se explican o se entienden las motivaciones de los personajes.

En una época de corrección política, buscas la provocación constante.

Cuando decidí desarrollar la historia de “10 días” tuve muy claro que la noticia original partía de una base perturbadora: la violación de dos personas era motivo de burla y escarnio. Si edulcoraba el tono del libro estaría faltando a los protagonistas.

Todos los días leemos sobre aberraciones sin despeinarnos y eso me hizo decidir que el tono de la obra, sus insinuaciones y sus temáticas debían carecer de filtros.

Hace unos años autoeditaste el libro “Amor de padre”. En esta ocasión te decantas por el crowfunding.

La razón principal para lanzarme a editar “Amor de padre” fue la de aprender a hacerlo ya que nunca antes me había enfrentado a un reto de 150 páginas con tanto de mí en ellas. En cuanto puse a funcionar la máquina de la autoedición caí en el vicio y quise más y, en seguida, vi que me faltaban muchas otras cosas por aprender. Una de ellas fue la de enfrentarme a internet intentando mantener un webcómic y otra el conseguir manejar un crowfunding o una preventa. El paso lógico, entonces, fue crear una web en la que voy colgando páginas de todas mis obras (www.d-art.xyz) y crear un verkami de la primera que acabara, que ha resultado ser “10 días”.

¿Cuándo comienza la campaña?

Terminé “10 días” a finales de diciembre de 2018 y me he dedicado desde entonces a en recopilar críticas, opiniones, consejos y, desde luego, a elaborar recompensas. Verkami me ha aceptado la campaña y ya está comenzada.

Uno de los puntos fuertes de Verkami son sus recompensas. ¿Qué tienes en mente?

Tengo varias recompensas preparadas: los conocidos agradecimientos, tarjetas con todas las portadas y dibujos de apoyo de la obra, reproducciones de ilustraciones en pvc listas para colgar, retratos personalizados mediante aguadas de acuarela o tintas e ilustraciones originales de gente reconocida del mundo de la ilustración como Iñaket, Mikel Bao, Oskar Blanco, Jose Carlos Torre y Roberto González.

Si consigues los objetivos. ¿Cuáles son los plazos de producción de la obra?

“10 días” está completamente realizado y preparado para imprenta y si consigo los objetivos la obra podrá entrar en imprenta al día siguiente.

En paralelo a “10 días” has estado de modo paralela otros dos proyectos de cómic. ¿Qué nos puedes avanzar?

Se trata de dos proyectos completamente diferentes. El primero se llama “Bilbae nagusi” y es un homenaje a las películas que tanto me marcaron en mi infancia así como una oda a Bilbao, la ciudad a la que le debo gran parte de mi personalidad. El segundo, de nombre “O”, es una historia exageradamente futurista y una excusa para criticar el funcionamiento de la sociedad actual y sus efímeras inquietudes.

¿Proyectos?

Aparte de seguir buscando la felicidad en cada rincón espero sacar los dos proyectos mencionados a lo largo de 2019 en forma de fascículos para recopilarlos en tomos en 2020.

La verdad, no sé si seré capaz de cumplir mis expectativas ya que estoy tonteando con otros dos guiones que no puedo apartar de mi cabeza porque despiertan pequeños demonios profundamente dormidos en mi cerebro y la tentación de jugar con ellos es superior a mi voluntad. Creo.

Links de interés:

10 dias el proyecto

Infame&Co